Mudanza

Cuando vamos a hacer una mudanza es fundamental organizar todo lo relacionado con el traslado y almacenamiento del mobiliario, a fin de que todo llegue a su destino en las mejores condiciones.

En este artículo hemos recopilado algunos consejos para que no te estreses y puedas preparar como es debido los muebles de exterior para una mudanza.

Mantener un plan

Hemos de anticiparnos a lo que pueda surgir. Por ello, antes de empezar a sacar todos los muebles del patio o jardín, ten presente aspectos como el sitio donde los recolocarás provisionalmente y su volumen. El mantenimiento del mobiliario exterior, el vehículo en el que lo vas a trasladar, abrir huecos para moverlos entre la casa, si los hemos de limpiar, cómo los protegemos para el traslado, etc.

Ten en cuenta el lugar dónde los dejarás provisionalmente

Para que el mobiliario no se dañe, primero prepara el sitio donde los colocarás para facilitar su traslado. Por ejemplo, que estén cubiertos bajo techo o toldo para que no se mojen si llueve.

Habilita ese espacio para que también resulte cómodo a la hora de limpiar, embalar y proteger los muebles para dejarlos listos y almacenados para la mudanza.

Mantenimiento del mobiliario exterior

Los muebles de exterior suelen ensuciarse de polvo, hojas y otras inclemencias del exterior, por lo que es buena idea aprovechar para limpiarlos para no tener que hacerlo cuando lleguen a su nuevo hogar.

También podrías aprovechar para pintarlos si están muy desgastados. Basta con lavarlos, aplicarles nueva pintura, agregarles barniz para que luzcan como nuevos.

Si tu mobiliario es un conjunto de jardín de resina, basta con lavarlos con agua y jabón y secarlos con un trapo para que no queden manchas. Realmente sencillo.

Empaquétalos bien y con protección

Cuando llegue el momento de empacarlos, asegúrate de comprar las cajas adecuadas, idealmente con algún tipo de asa o agujeros laterales para facilitar el agarre y transporte. Así como también es esencial hacerse con plástico de burbujas, cartón para embalaje y otros materiales derivados para envolver objetos grandes que no puedan caber en cajas. Por ejemplo, para empacar una mesa de jardín es conveniente envolverla en cartón de embalar junto con plástico de burbujas, ya que es un objeto demasiado grande como para caber dentro de una caja.

Piensa en el vehículo de traslado

Trata de conseguir uno que sea espacioso, de esa manera te será fácil acomodar bien todo de tal manera que nada se dañe durante el camino. Por precaución, habla con el conductor para que durante el viaje y traslado conduzca con cuidado para evitar cualquier daño e inconveniente.

Para este tipo de mobiliario no es recomendable hacer la mudanza por tu propia cuenta o con ayuda de amigas o familiares, ya que suelen ser muebles de gran tamaño con un peso considerablemente alto. Los vehículos particulares no son adecuados para tareas de ese estilo. Es más, si lo intentaras, lo más posible es que algo termine mal.

Pide ayuda para desempaquetar

Otro aspecto a considerar es el recibimiento de los muebles en destino. Se necesita ser sumamente cuidadoso al bajarlos y entrarlos a su nuevo destino para que no se den golpes con algo, se rayen o se nos caigan. Por ello, es conveniente pedir ayuda a alguien.

Recuerda tener acondicionado el lugar donde los dejarás en su nuevo destino para facilitar el desempaquetado y montaje si se diera el caso. Entonces, solo te quedaría terminar de ordenarlo todo y así poder disfrutar de tus muebles de jardín en tu nuevo hogar.

Pide algunos días libres para la mudanza

Toda mudanza, sea grande o pequeña, es un proceso estresante y suele ser agotador pese a que la emoción del cambio pueda mitigar un poco el cansancio. Es conveniente pedirse o planificar unos días libres para poder hacerla sin prisa y nos dé tiempo a recolocar los muebles en su nuevo destino y recuperarnos del cansancio acumulado.

Ten en cuenta que, en España, dependiendo del convenio, se tiene derecho a algún día libre retribuido por una mudanza. Y, aún así, es recomendable ampliar con unos días más.